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Salud y Nutrición

 

En busca de una alimentación más sana y equilibrada, las personas acuden cada vez con más frecuencia a alimentos alternativos que ayuden a sobrellevar las molestias que generan en el organismo la vida sedentaria y el estrés diario, así como a obtener un buen aporte de nutrientes con pocas calorías.

Estas razones han hecho de las ‘leches vegetales’, bebidas elaboradas a partir de leguminosas (soya), frutos secos (almendras o avellanas), semillas (ajonjolí, girasol), cereales (arroz, avena, cebada) y hasta frutas frescas (coco) una excelente opción, gracias a su alto contenido de proteínas, vitaminas y minerales, a su gran valor energético y como una alternativa ante la intolerancia a algunos azúcares como la lactosa, o a proteínas como el gluten (presente en el trigo y sus derivados). Su digestibilidad es otra gran ventaja pues no generan pesadez, dolor abdominal ni otros trastornos estomacales. Además, su alto contenido de grasas insaturadas y poliinsaturadas las hace ideales para la regulación del colesterol y los triglicéridos, entre otros beneficios.

Según Carlos Francisco Fernández, asesor médico de EL TIEMPO Casa Editorial, 'aunque aportan proteínas, minerales y algunos oligoelementos, no tienen calcio suficiente. Es necesario adicionarlo o tomarlo como complemento'.
Productos como las sardinas (con sus huesos blandos incluidos), lechuga china, acelga china (pak choi), brócoli, leguminosas y hortalizas de hoja verde oscura pueden ayudarle. Sin embargo, antes de hacer un reemplazo completo es mejor acudir a un nutricionista para lograr una dieta balanceada.

 

Soya

 

Es la reina de las leches vegetales. Cerca de un 36 por ciento de su composición son proteínas de alta calidad; es el alimento que mayor cantidad tiene, por encima de la carne o el pescado. Es un alimento energético por su alto contenido de hidratos de carbono e ideal cuando se sigue una dieta pues contiene muy pocas grasas. También es fuente de clorofila, enzimas, vitaminas A, E y vitaminas del complejo B. Contiene lecitina, que ayuda a regular el colesterol en el organismo. Es libre de gluten. Prefiera la de origen orgánico.

 

Avellana

 

Fue muy apreciada por los antiguos pueblos germánicos que veneraban su árbol, llamado avellano; es una especie autóctona de casi toda Europa que se cultiva hasta Asia Menor y el Cáucaso. Es fuente de minerales, como hierro, calcio, fósforo, magnesio, zinc, yodo y potasio. Aporte importante de vitaminas E y B. El ácido oleico que contiene la convierte en un protector cardiovascular y regulador de los niveles de colesterol. Su alto contenido de vitamina E mantiene alejados los radicales libres. Las avellanas aumentan la presión sanguínea.

 

Arroz

 

No contiene gluten y es ideal para quienes padecen de gastritis, úlceras o digestión lenta. Posee hidratos de digestión lenta que aportan energía sin alterar los niveles de glucosa en la sangre, lo que la hace ideal para deportistas y personas diabéticas (no tiene azúcar). Se le conoce como una bebida hipotensora debido a que contiene mucho potasio y poco sodio. Ayuda a eliminar el exceso de ácido úrico en el organismo y aporta magnesio y ácidos grasos poliinsaturados que ayudan a regular los niveles de colesterol y de triglicéridos.

 

Almendras

 

La almendra es de origen asiático y los hebreos la cultivaban hace más de 4.000 años. Era muy apreciada por los romanos que la incluían en sus banquetes. La leche elaborada con este fruto seco está recomendada para personas con desnutrición o que estén pasando por un periodo de convalecencia por su fácil digestión y aporte de nutrientes. Es un alimento altamente energético y gracias a su gran contenido de calcio y fósforo es ideal para fortalecer los huesos; contiene un 20 por ciento de grasas poliinsaturadas y ayuda a regular los niveles de colesterol. Por su alto aporte de energía es indicada para consumir en el desayuno y para niños y adolescentes. Contiene vitamina E, que protege contra enfermedades cardiovasculares.

 

Coco

 

La leche de coco es muy beneficiosa para quienes tienen problemas de osteoporosis y anemia. Gracias a su elevado aporte de grasas poliinsaturadas reduce los niveles de colesterol en la sangre, y quienes consumen regularmente este tipo de leche tienen una piel de aspecto más saludable. Contiene muchos hidratos de carbono y pocas proteínas y lípidos, pero sí provee de un alto contenido de calcio, algunos expertos afirman que incluso puede reemplazar a la leche de vaca. Contiene además potasio, selenio, magnesio y una gran cantidad de fibra. No se recomienda en dietas hipocalóricas.

 

Avena

 

Es la que provee mayor cantidad de fibra. Es ideal para personas que tienen gran exigencia mental y física, pues proporciona carbohidratos de absorción lenta. Contiene grasas insaturadas, un elevado aporte de vitamina B, indispensable para el buen funcionamiento del sistema nervioso, y gracias a la avenina (alcaloide de la avena) tiene un efecto sedante sobre el mismo. La presencia de mucina la hace digestiva y protectora del sistema estomacal y hepático. Favorece la función pancreática, por lo cual su consumo no perjudica a los diabéticos, siempre y cuando no se adicione azúcar. Asegúrese de que sea avena libre de gluten porque a veces en su proceso tiene contacto con restos de trigo.

Fuentes: Libro Todas las leches vegetales, de Editorial Océano; El Gran Diccionario de Cocina, de Jorge Prádanos y Pedro Gómez Carrizo, editorial RBA; Súper Nutrición, de Ian Marber, de Panamericana Editorial.

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